“Necesito de ti… no te obligo, pero
necesito de ti para realizar mis planes de
amor. Si tú no vienes, una obra quedará sin
hacerse, que tú, sólo tú puedes realizar”
El Hogar de Cristo tiene su origen con voluntarias y voluntarios, estos han sido parte de sus inicios, de su historia y, sin duda, serán parte de su futuro, son parte de la identidad que el Padre Hurtado le dio a nuestra Institución.
Nuestra Fundación tiene como Visión un País con Respeto, Justicia y Solidaridad y esto no se logra sin el compromiso de todas y todos. Por ello, es que nos empeñamos en vincular cada día a más personas a esta obra. Lo hacemos de muy distintos modos, pero sin duda que una forma privilegiada de ayudar a construir el país que soñamos es invitando a las chilenas y chilenos a entregar su tiempo y su talento al servicio de los demás, en definitiva, a entregar su corazón, respondiendo al llamado que nuestro Fundador hiciera a “todos los chilenos de corazón generoso”.




